Para baja temperatura, se utilizan los llamados colectores de placa plana, el cual consta de los siguientes elementos:
Placa absorbedora la cual es la encargada de recibir y captar la radiación, y transmitirla a los conductos encargados de transportar, por medio de un fluido caloportador, la energía hasta el lugar deseado.
Elementos de transporte del fluido caloportador en la mayor parte de los colectores existentes en el mercado, se instalan tubos del mismo material que el absorbedor, de manera que el calor obtenido de la radiación se transmite al fluido caloportador que circula a través de los mismos.
Aquí debemos mencionar que la principal característica de las superficies absorbedoras, son sus correspondientes coeficientes de emisión y absorción, pues son los parámetros típicos de las pinturas y superficies selectivas. Para conseguir un buen rendimiento energético, se deberá encontrar un material con un equilibrio en sus coeficientes, de manera que tenga un coeficiente de absorción (absortancia) elevado para las longitudes de onda cortas, a la vez que tiene un coeficiente de emisión (emitancia) bajo para el campo del infrarrojo, esto es, para las longitudes de onda largas, ya que todos los cuerpos radian cierta cantidad de energía en función de la temperatura y de la longitud de onda de la radiación.
Para rentabilizar la energía absorbida, se utilizan otras técnicas adicionales, como por ejemplo el aprovechar el Efecto Invernadero, instalando una cubierta transparente delante del absorbedor para evitar el escape de energía térmica al exterior. Debemos seleccionar bien las características del material de la cubierta, que bien podría ser de vidrio o de materias plásticas, de manera que sea buen transmisor de las ondas de radiación solar comprendidas entre 0.3 y 3 mm, tener un coeficiente de transmisión lo más bajo posible para las ondas emitidas a su vez por el absorbedor, esto es, para las ondas superiores a los 3 mm, y tener un coeficiente de conductividad térmica bajo, para evitar las pérdidas en la medida de lo posible. Cuando la temperatura exterior al colector sea muy baja, es conveniente el uso de colectores con doble cubierta, con lo que aunque disminuyamos la energía que llega al absorbedor, también disminuimos las pérdidas del colector.
También es imprescindible un buen aislamiento de la instalación, para evitar perder calor en su transporte desde el lugar de captación hasta el lugar de utilización, por lo que tanto la caja (carcasa) que contiene todos los componentes anteriormente citados, como las tuberías y componentes existentes a lo largo del circuito, deberán llevar su aislamiento correspondiente. Se suele colocar en la parte posterior al absorbedor una lámina reflectora de aluminio, con un grosor no inferior a 8 mm. Los materiales aislantes más utilizados, según las necesidades de cada instalación, son: Poliestireno, fibras minerales, espuma rígida de policloruro de vinilo, espuma rígida de poliuretano, espuma de vidrio, lana de roca, lana de vidrio.
Para conseguir una buena rentabilidad energética, y un ahorro notable, lo más importante no radica solamente en transformar energía térmica de forma económica y ecológica, sino en que la energía transformada en térmica, de un modo u otro, no se pierda por un mal aislamiento ó un uso ineficaz de la misma.
Respecto al sistema de aprovechamiento del potencial térmico, podemos distinguir dos formas de aprovechamiento térmico: Directo, si el fluido que pasa a través de los colectores es directamente el que se transporta hasta los puntos de consumo, que para los sistemas de calefacción y ACS es agua; Indirecto, si se utiliza un fluido caloportador distinto de agua, normalmente con mejores características térmicas que esta ante los problemas de la corrosión y congelación, que es el que pasará por los colectores, y este a su vez transferirá su energía térmica al fluido que se consumirá. En este sistema, debemos contar con unas pérdidas térmicas debidas al intercambio de energía entre uno y otro. Los fluidos más ampliamente utilizados, son el agua con anticongelante, fluidos orgánicos y los aceites de silicona.
Para la proyección de un sistema de calentamiento de agua por energía solar, se hace imprescindible conocer los rendimientos que se pueden llegar a alcanzar con las actuales tecnologías, en lo que a colectores de placa plana se refiere.
Para conseguir los rendimientos adecuados para cada tipo de instalación y de colectores, se hace imprescindible tener presente que el fin último de la instalación solar es el ahorro de energía auxiliar, que se traduce en ahorro económico a medio y largo plazo, ahorro que se hace más patente en instalaciones de uso todo el año que en instalaciones de uso en épocas predeterminadas. Lo fundamental es lograr que el uso de la energía auxiliar fuese sólo en los casos de evidente necesidad, y reduciendo al máximo su uso, de manera que la energía auxiliar complemente a la solar.
Es fundamental un correcto diseño y dimensionado del sistema solar, tanto en su captación como en el almacenamiento y transporte de la energía, por lo que se hace fundamental el detallado estudio de todos y cada uno de los componentes de la instalación, y de la interrelación entre ellos. Empezando por el sistema de colectores, se deberá elegir correctamente el número de los mismos, para no crear pérdidas ni malgastar energía indebidamente, además de dar a los colectores la inclinación adecuada, para así regular el sistema para que la energía captada se convierta realmente en energía útil. La experiencia nos demuestra que una inclinación 10º grados mayor que la latitud del lugar suele ser la apropiada para instalaciones de uso todo el año, teniendo en cuenta que si aumentamos la inclinación favoreceremos la captación en la temporada invernal, y si la disminuimos la captación será más favorable en verano.